¿Qué hay en cuanto a ello?
Lo querido no quiso,
lo amado no desea.
¿Qué hay cuando el cariño
no es el sentimiento
que el otro ser anhela?
Si las rocas montañas fueran
y árboles firmes las flores,
la esperanza las hundiera,
haciendo del mar cordilleras
de muy agradables colores.
¿Qué sería impedimento
suficiente para la zozobra
de tan noble sentimiento?
Sólo que en uno faltara
lo que en el otro rebosa.
En ninguno existe falla,
ni malos sentimientos,
sólo dos seres que hayan
que el espejo del otro no brinda
lo que uno brinda como reflejo.
Amor y amistad no se alcanzan,
por más que estiren sus brazos.
El incipiente cariño avanza
más tranquilo cuando se encuentra
con sólo amistad en su abrazo.
Nada terrible acontece,
sólo un dulce adormecimiento
del cariño que al sueño se vence,
despertando, tal vez, cuando llegue
un mejor y apropiado viento.
Octubre, 2008.
lo amado no desea.
¿Qué hay cuando el cariño
no es el sentimiento
que el otro ser anhela?
Si las rocas montañas fueran
y árboles firmes las flores,
la esperanza las hundiera,
haciendo del mar cordilleras
de muy agradables colores.
¿Qué sería impedimento
suficiente para la zozobra
de tan noble sentimiento?
Sólo que en uno faltara
lo que en el otro rebosa.
En ninguno existe falla,
ni malos sentimientos,
sólo dos seres que hayan
que el espejo del otro no brinda
lo que uno brinda como reflejo.
Amor y amistad no se alcanzan,
por más que estiren sus brazos.
El incipiente cariño avanza
más tranquilo cuando se encuentra
con sólo amistad en su abrazo.
Nada terrible acontece,
sólo un dulce adormecimiento
del cariño que al sueño se vence,
despertando, tal vez, cuando llegue
un mejor y apropiado viento.
Octubre, 2008.
En aquel instante
El tiempo no quiso transcurrir,
y se detuvo en silencio.
Sin prisa ni zozobra,
tendió su manto
para dormir.
Yo le pedía que volara
dejando atrás la sorpresa,
Pero él dormía
donde descubrió
la verdad.
La muralla impenetrable,
de segundos construida,
crecía implacable
y se detuvo en silencio.
Sin prisa ni zozobra,
tendió su manto
para dormir.
Yo le pedía que volara
dejando atrás la sorpresa,
Pero él dormía
donde descubrió
la verdad.
La muralla impenetrable,
de segundos construida,
crecía implacable
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